En tiempos de Covid-19 una de las psicopatologías que más ha aumentado es la Hipocondría. Hay personas que sufren por miedo a contagiarse del coronavirus pero hay otras a las que el virus no les da miedo, su miedo está centrado en otras enfermedades. Tanto para un grupo como para el otro, el estrés psicosocial que estamos viviendo ha sido el propulsor para activar el trastorno de ansiedad.
Cuando el sistema sanitario estaba colapsado, desde mis redes sociales, he estado enviando mensajes de prevención de la hipocondría. Era consciente que estas personas van principalmente a pedir ayuda a estructuras médicas en vez de estructuras de salud mental. Por eso, es la hipocondría la psicopatología cuyo impacto y costes son superiores a cualquier psicopatología.
Las personas que padecen este problema sufren un impacto personal sobre su calidad de vida y sobre su salud psicofisiológica. Los síntomas somáticos y los síntomas psicopatológicos son constantes fuentes de estrés y malestar. Tienen una atención constante sobre su cuerpo y cualquier señal o cambio va acompañado de trastorno de ansiedad o depresivo. Es un círculo vicioso perfecto porque la ansiedad por la enfermedad amplifica los síntomas físicos que a la vez amplifican todas las reacciones generalizadas de la ansiedad. Si se mantiene en el tiempo se entra en una sensación de impotencia y frustración, y así puede acabar con una reacción depresiva crónica.
3 métodos ineficaces para solucionar la hipocondría:
La persona que tiene un elevado miedo a las enfermedades intenta calmarse con soluciones que si se mantienen por demasiado tiempo se convierten en un problema. Os voy a explicar 3 de estas soluciones intentadas que no solo no funcionan sino que son las responsables de construir el círculo vicioso de la hipocondría.
- Doctor House: la búsqueda de ayuda especializada, del especialista que por fin te de un diagnóstico que explique los síntomas que te generan malestar. A priori esta es la solución, pero el drama llega cuando un médico después de hacerte todas las pruebas te dice que no tienes nada. Entonces te vas a casa tranquilo pero esta tranquilidad dura bien poco porque en breve te asaltan las
dudas tipo: ¿Y si no lo ha mirado del todo bien? , ¿Y entonces porque me sigue doliendo?, etc. Después de estar tranquilo vuelves a estar inseguro y buscaras calmar esta ansiedad yendo a ver otro facultativo. En definitiva, yendo de médico en médico, de especialista a especialista parece como si no estarás tranquilo hasta que realmente te confirmen el diagnóstico de esta enfermedad que temes tener. - Doctor Google: el estudio y la búsqueda del diagnostico digital. Cuando uno busca qué enfermedad puede ser la causa de un síntoma o sensación corporal que percibe como extraña en su cuerpo. En un inicio parece una maniobra inofensiva, pero si eres más sensibles a estos temas y pones, por ejemplo, dolor de cabeza en google de repente leerás que lo atribuyen a las peores de las enfermedades. Entonces entrarás en pánico. Y lo paradójico es que igualmente seguirás buscando en google lo mismo, y seguirás leyendo y releyendo lo que ya te sabes de memoria con el fin de seguir verificando posibles diagnósticos y para buscar la seguridad, el control, la calma. Esta dinámica es llamada también como cibercondria.
- El control sensorial y perceptivos de los síntomas que dan fastidio del propio cuerpo: las personas con hipocondría parece que sean marionetas rotas con los ojos vuelcos hacía dentro. No paran de mirarse y escuchar sus sensaciones corporales y se asustan a cualquier mínima variación que consideren distinta. Cualquier sensación fastidiosa ya la atribuyen a una o varias enfermedades que temen. ¿ Y el drama cual es? ¡Pues que quién busca encuentra!
Hay más intentos de solución que construyen el problema. Con estos tres que os he explicado quiero que veáis como la hipocondría genera fijaciones obsesivas y compulsiones. Y que aunque os explique que haciendo estas 3 soluciones caeréis en la trampa no se desactivan tan fácilmente. Se necesita que un psicólogo especialista en terapia breve estratégica os planifique maniobras veladas para que sin apenas daros cuenta solucionéis vuestra hipocondría. Os pongo algún ejemplo para combatir la corocondría.
Técnicas para solucionar esta patología al covid-19:
- Para la obsesión de tomarse la temperatura por si se tiene fiebre frente al miedo a estar afectado por el coronavirus se puede solucionar con la técnica de llamada Ritualizar el Ritual. Se le prescribiría algo así: cada vez que te pones el termómetro y no tienes fiebre te tranquilizas pero al cabo de nada te das cuenta que has alimentado y aumentado más el pensamiento y tu miedo a tener el covid-19. Yo ya sé que no puedes dejar de ponerte el termómetro, aunque debes de saber que cada vez que te lo pones mantienes y aumentas tu problema de ansiedad. Por ello, desde hoy hasta que nos volvamos a ver, desde que te levantes hasta que te vayas a dormir quiero que te midas la temperatura cada hora en punto, 3 veces cada hora.
- Solución para dejar de estar mirando la última hora sobre el coronavirus: Otra indicación para los que están todo el día sobreexponiéndose a información podría ser esta: puedes informarte una vez al día, pero si ves que de repente miras otra noticia por google, o bien enciendes de nuevo la televisión entonces te vas a informar bien. Deberás de estar 45 minutos estudiando la información de última hora en relación al virus y tomar nota de lo más importante. Recuerda, puedes informarte una vez al día pero si buscas de una vez más, entonces lo harás mejor, 45 minutos de estudio de la última hora, ¿ok?
- Para la solución que no funciona de mirarse demasiado adentro se le puede indicar a la persona lo siguiente: desde hoy hasta que nos volvamos a ver, antes de desayunar, después de comer y después de cenar ves frente a un espejo donde puedas verte desde la punta de los pies hasta la punta de la cabeza y mirándote de frente, de atrás, de lado a lado quiero que te observes bien y cualquier mínima señal que percibas extraña la apuntas y al lado anota que patología crees que puede ser debida.
En estos casos, nuestro objetivo desde la Terapia Breve Estratégica será dejar a un lado las compulsiones y fijaciones que te genera tu miedo a las enfermedades. Y así construir un nuevo contacto con tu cuerpo que no sea ni ansioso ni catastrófico frente a las sensaciones físicas fastidiosas que puedas llegar a tener.
Júlia Pascual.. Psicóloga en Barcelona. Directora del Centro Terapia Breve Estratégica en Barcelona.