“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar en toda tu vida” Confucio.
Se acercan las vacaciones y varias personas me explicáis que tenéis dificultad de desconectar de los asuntos laborales. Los psicólogos recomendamos dos semanas como mínimo para poder dejar al lado de nuestra mente los temas del trabajo, y si se pueden coger más días festivos, mucho mejor. Entra dentro de la normalidad estar los primeros días pensando en el trabajo y después de forma natural conseguís desconectar. En el presente artículo os explico por qué no podemos desconectar del trabajo, así como os proporciono consejos prácticos para conseguir liberar vuestra mente de vuestros quehaceres laborales.
¿Cómo puede ser que no consigo dejar a un lado los asuntos del trabajo?
Primero de todo vamos a revisar los principales motivos por los que las personas no pueden desconectar en sus vacaciones.
- El primer tipo de persona podría ser la que quiere controlarlo todo tanto, que luego no puede estar un tiempo sin controlarlo. Os pongo un ejemplo, la persona que cierra siempre el despacho y más en vacaciones que sabe que no va entrar nadie más y se encarga de que las luces, los ordenadores estén apagados, controla que ha enviado correos pendientes, etc. Cuando hayan pasado unos días les puede venir la inseguridad de si ha cerrado todo bien, les ataca una duda traicionera que provoca que no puedan parar de pensar: obsesión.
- Otras siguen pensando en el trabajo porque tienen la sensación de que no se ha logrado el objetivo, no se ha trabajado suficientemente bien, no se ha aprovechado bien el tiempo, etc. Esta percepción, por ejemplo, les puede llegar a ponerse a encender el ordenador en medio de la playa o chiringuito y no de forma placentera, sino con tensión y estrés.
- El tercer tipo serían esas personas que siguen conectadas por la inseguridad a que pueda ocurrir algo malo. Por ejemplo, que te despidan, que tus empleados te roben, que bajen las ventas o los clientes se enfaden, etc.
- Otras personas siguen conectadas al trabajo porque, no sienten la duda de que puede ocurrir algo malo, pero tienen la certeza de que no pueden porque sino las cosas pueden ir mal. Por ejemplo: por resultados, porque los trabajadores les tomarán el pelo, porque el jefe le puede despedir, etc.
- Seguir conectado en el trabajo porque es una manera de tapar otros problemas y así no afrontarlos por miedos. Ejemplo: problemas de pareja, problemas de identidad personal y/o profesional, no estar satisfecho con su tipo de vida, ansiedad, depresión, etc.
- El último grupo, que no sería el problemático sino más bien el idílico, serían esas personas que les gusta mucho su trabajo, y no lo perciben como una obligación sino como un placer! Aquí me remito a la cita con la que abro el artículo.
4 Soluciones que intentan las personas que acaban por construir el problema:
Principales intentos de solución para poder dejar al lado el trabajo que no funcionan:
- Exceso de Control a través de dispositivos con conexión a internet (ordenador, Smartphone, tableta, etc). También para trabajadores o jefes más desconfiados realizan llamadas telefónicas de control y los que disponen suelen revisar las cámaras para controlar sus empleados mientras están de vacaciones.
- Intentar no pensar. Quieren voluntariamente no pensar en temas laborales, pero más intentan no pensar y más piensan en ello.
- Pensar demasiado y continuamente en asuntos laborales. Dan vueltas continuamente a esas temáticas que no ven claras.
- Hablar de cuestiones laborales durante el periodo vacacional: es otra forma junto con la de pensar estupendas si se quiere seguir enganchado a la rutina de siempre.
Los 10 Consejos Básicos para desconectar en vacaciones:
- Intenta organizar unas vacaciones de como mínimo 2 semanas seguidas. Y márcate unos objetivos antes de irte: ¿Qué quieres hacer o conseguir realmente estos días?
- Deja todos los temas laborales cerrados o bien delegados. Para hacer bien este trabajo debes de hacerlos días antes de irte de vacaciones. Puedes dejar una persona autorizada que te llame en casos de urgencia y te recomiendo que uses el mensaje de respuesta automática en tu correo “ausente por vacaciones”.
- Cambia tu rutina diaria para dar respuesta a la pregunta ¿Qué me apetece hacer hoy?: cambia tus horarios, realiza escapadas, excursiones, redescubre sitios, etc.
- Ves objetivo a objetivo, una cosa y después otra: porque las agendas vacacionales de ciertas personas suelen estar tan llenas de actividades que pueden llegar a ser más estresantes y frenéticas que las laborales.
- Realiza actividades sociales.
- Muévete y práctica algún deporte y práctica relaciones sexuales.
- Evita entrar en el correo laboral, y abrir ciertos documentos y conectarte en ciertas aplicaciones de tu smartphone que te recuerden al trabajo.
- Si te cuesta mucho desconectar te recomiendo que te concedas y hasta te obligues una vez al día, en un horario planificado, a trabajar.
- Evita tomar drogas.
- Lleva contigo una libreta y haz el pacto de que todo lo que pienses del trabajo lo harás por escrito. Porque, quién sabe, quizás grandes ideas e inspiraciones te pueden venir en tu periodo de descanso, y lo que es más importante, te ayudará a frenar los pensamientos que no te hacen sentir bien y que no son oportunos en la situación que te encuentras.
Aunque parecen consejos muy obvios, de sentido común, los seres humanos somos expertos en convertir las cosas simples en complejas, unos expertos en amargarnos la vida como diría Watzlawick. No puedo acabar este escrito sin dar mi última recomendación: Si en el pasado no has podido desconectar del trabajo y te generaba malestar no dudes en consultar a un psicólogo o psico- coach para que te podamos dar soluciones a medida.
Si quieres saber más te recomiendo ver la siguiente entrevista televisiva:
http://beteve.cat/clip/entrevista-a-julia-pascual-sobre-psicologia-pre-vacances/
Júlia Pascual. Psicólogo oficial del Centro de Terapia Breve Estratégica.