Anorgasmia femenina: como se construye y soluciona el problema desde la terapia breve estratégica

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“Relájate, déjate llevar, sé espontánea…” Si estáis persiguiendo el orgasmo intentando poner en práctica estos consejos, y lo que habéis logrado es exactamente el efecto contrario, probablemente este articulo os podrá interesar. Te explicaremos cómo se construye el problema y el tratamiento el trastorno sexual de la anorgasmia femenina desde la Terapia Breve Estratégica.

¿Qué es la anorgasmia?

Estamos hablando de lo que en psicopatología se define con el nombre de Anorgasmia: la ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo tras una fase de excitación sexual normal.
Las mujeres que tienen que lidiar con este problema seguramente se habrán preguntado si esta condición es “normal” o no y si se trata de un problema resoluble o de una auténtica enfermedad de la cual están condenadas a no curarse nunca.

Resulta curioso notar como la respuesta a esta pregunta se podría invertir completamente en función del contexto socio-cultural en que nos encontramos. Basta pensar que en algunas culturas se considera normal y deseable el hecho que la mujer no sienta placer. El mismo Manual Diagnóstico DSM V reserva un apartado a los aspectos diagnósticos relacionados con la cultura explicando como: “El grado en el que la ausencia de orgasmo en las mujeres se considera un problema que requiere tratamiento depende del contexto cultural”.

Por no hablar de las muchas variables en que se presenta el problema y que hay que tener en cuenta: las mujeres no han experimentado un orgasmo nunca, las que lo experimentan solo en algunas ocasiones y/o situaciones, las que llegan al placer solamente con la masturbación y el autoerotismo, etc.

Lo que es cierto es que la anorgasmia se coloca entre los problemas más frecuentes y sufridos por la población femenina porqué supone un bloqueo que limita la plena expresión de un instinto profundamente natural y este límite puede llegar a invadir y contagiar cualquier otra forma de confianza en sus propios recursos y afectar las demás áreas de la vida.

¿Por qué tengo anorgasmia?

Si buscamos una explicación orgánica diríamos que la anorgasmia como algo fisiológico es muy infrecuente.

Al igual que con cualquier problema de la vida, ante una dificultad los que la sufren, ponen en práctica determinados comportamientos. En la mayoría de los casos, convencidos de ir en la dirección correcta, se persevera en ponerlos en práctica con la creencia que más de los mismo permitirá de alcanzar el objetivo o, en el peor de los casos, con la creencia que no haya absolutamente nada que se pueda hacer y que la única vía de escape sea fingir o evitar cualquier relación sexual.

¿Y si fuera precisamente la combinación de estas soluciones, creencias e instrucciones aprendidas de la sociedad que nos rodea a mantener el problema y obstaculizar el cambio?

Los guiones comportamentales que ponemos en práctica se construyen en función de múltiples aspectos de la vida de una mujer: la educación familiar y/o escolar, los primeros encuentros con la sexualidad, la influencia de nuestras amistades y la cultura de nuestra época que impulsa una especie de obligación a la felicidad sexual y una tendencia a centrarse exclusivamente en el placer individual.

Sobre estos pilares se construyen las complejas dinámicas individuales y relacionales que tienen como resultado las modificaciones culturalmente aprendidas que distorsionan el funcionamiento de los poderosos y delicados mecanismos que están detrás de programas neurobiológicos universales y que según la investigación-intervención se pueden dividir en cuatro tipos principales que constituyen auténticos “guiones” de percepción y reacción que conducen a experimentar anorgasmia.

Los 4 guiones disfuncionales que mantienen el problema:

  1. Lo busco y no lo encuentro:Más la persona busca el placer y más no lo encuentra. Es la mujer controladora que procura hacer todo perfectamente, pero de forma tan controlada que esto le impide dejarse llevar y gozar el momento. La relación sexual con el partner es tan “técnica” y la atención es tan centrada sobre todas las señales de su propio placer personal que la espontaneidad del orgasmo ya no encuentra lugar.
  2. Lo busco, pero me huye:Más la persona busca el placer y más el placer le huye porqué nunca tiene la sensación de que sea suficiente. Es la mujer que busca las sensaciones extremas adoptando conductas de riesgo y que haciéndolo puede ponerse en peligro y hacerse daño. Es la mujer que vive el placer como una sedación.
  3. No se cómo buscarlo y no lo encuentro:Es la mujer que no se atreve a buscar el placer porque no sabe cómo encontrarlo y, por esto no está a gusto cuando tiene relaciones sexuales o directamente las evita. Estas mujeres llevan una pesada y potente armadura de aprendizajes e idiosincrasias culturales che se interpone entre ellas y la sensualidad.
  4. No lo busco y no lo encuentro:Es la mujer que ya no busca y que elude la intimidad sexual en virtud de la desilusión. Acaba pensando que el orgasmo, del que tantas personas hablan en realidad no existe, y que tiene problemas más importantes en que pensar. Este guión incluye la mujer controladora que después de tantos fracasos en su búsqueda se ha rendido y, también, las mujeres que tienen otros problemas psicológicos que bloquean el área sexual.

Solución breve y eficaz para el tratamiento de la anorgasmia desde la Terapia Breve Estratégica:

El concepto fundamental de una intervención breve estratégica es que el sexo es el comportamiento más natural que existe. Y todo lo que hay que hacer cuando se presenta un problema a este nivel es evitar que la persona siga construyendo mecanismos de bloqueo de las respuestas funcionales de los cuales dispone naturalmente.

La intervención estratégica en los casos de anorgasmia se desarrolla en una media de menos de diez sesiones. Tiene como finalidad el desbloqueo de los recursos naturales de la mujer poniendo en juego estrategias y técnicas de comunicación que se adapten a cada uno de los cuatro guiones disfuncionales descritos en el párrafo anterior. El guión disfuncional se identifica a través del estudio por parte del terapeuta de las soluciones que la mujer pone en práctica para intentar resolver su problema y que se han convertido en un esquema rígido y redundante.

Tratamiento efectivo para conseguir que una mujer tenga orgasmos

Una de las técnicas más importantes utilizada en el tratamiento de la anorgasmia femenina es lo que llamamos la prescripción del síntoma que sigue una lógica de la paradoja. Esta prescripción se utiliza cuando la principal solución intentada de la mujer para encontrar el orgasmo es el control voluntario y constante de sus sensaciones físicas, es decir, para los casos que corresponden al primer tipo de guión individuado: Lo busco y no lo encuentro.

En estos casos se pide a la paciente de seguir teniendo relaciones sexuales como habitualmente, pero ella tendrá que esforzarse para no sentir absolutamente nada. Desde los preliminares deberá de hacer como si fuera una estatua de hielo. Se prohíbe literalmente a la paciente de sentir absolutamente nada de placer.

Esta indicación junto a un uso experto de un estilo de comunicación sugestiva-inductiva del terapeuta en las primeras sesiones representa la principal maniobra de desbloqueo que permite de bloquear la solución intentada por la paciente: bloquear la interferencia de la voluntad. El resultado que se obtiene es el abandono de un patrón de comportamiento rígido y estereotipado y por lo tanto un desbloqueo rápido de la situación.

Elena del Campo. Psicóloga que realiza terapias psicológicas en italiano, inglés y en alemán en Barcelona. Psicoterapeuta del Centro de Terapia Breve Estratégica de Barcelona. Formada por el prestigioso psicólogo Giorgio Nardone.