“No hay nada que no se pueda hacer natural, así como no hay nada natural que no se pueda perder”
A menudo acuden en mi consulta personas decididas a superar el miedo a hablar en público. El pánico escénico no es algo inusual, de hecho hasta los comunicadores más expertos declaran sentir mariposas en el estómago antes de sus intervenciones. El problema con el miedo ante estas situaciones es cuando nos empeñamos en no querer sentirlo. Encontramos personas que les aterroriza quedarse en blanco, perder el hilo conductor, que les tiemble la voz, etc. Cada persona puede tener un bloqueo de la performance distinto: algunos sienten el miedo cuando tienen que hablar para un grupo numeroso otros incluso para hablar en una reunión con pocas personas. Unos sentirán ansiedad justo antes de hablar, otros el miedo es más bien mientras hablan, y otros lo sienten cuando piensan en cómo gestionar las preguntas de los oyentes. Varios percibirán el pánico en cualquier situación donde deban de exponerse en público otros sólo cuando deben de hablar del contenido que tienen preparado y en cambio de forma espontánea no sienten problemas, etc. En el presente escrito quiero explicaros 3 trucos para combatir el miedo a hablar en público, así como los 3 errores más comunes para abordarlo.
Las personas para afrontar este miedo suelen aplicar intentos de solución que en vez de resolver el problema refuerzan el círculo vicioso del mismo.
Las principales soluciones intentadas que suelen poner en práctica pero que no solo no funcionan sino que crean la fobia hablar en público son las siguientes:
3 errores comunes para superar el bloqueo a hablar en público:
- Intentar aprender perfectamente el discurso, es decir, intentar tener bajo control todo lo que dirán, así como los que quieren controlar sus sensaciones de miedo (respirando, relajándose, intentando frenar los síntomas…) y eso, contradictoriamente, cuanto más lo controlan, ese exceso de control más los acaba descontrolando.
- Evitar cualquier posibilidad de hablar en público. Cada vez que la persona evita hablar, en un primer momento se siente bien porque se siente liberado de no tener que pasarlo mal, pero a la que pasa un tiempo tiene malestar por no haber sido capaz de afrontarlo. Además, como demuestran los estudios: “miedo evitado, miedo incrementado”. Por ello, cada vez al sujeto le costará más y más afrontarlo.
- Y si no pueden evitar los eventos intentan delegar la intervención a otra persona. Pasando la responsabilidad al otro la persona automáticamente se siente relajada pero al cabo de un tiempo el pánico a hablar en público habrá incrementado por no haberlo afrontado.
Desde la Terapia Breve Estratégica ayudamos en los bloqueos de la performance y todo tipos de fobias de forma breve y eficaz. Damos herramientas a las personas para fortalecerlas y darles seguridad tanto los días previos al evento, como durante el momento de hablar en público.
Los 3 consejos para superar el pánico escénico son:
- Afrontar tus miedos con la técnica de la peor fantasía: es una técnica paradójica para afrontar los miedos. La persona debe de concentrar todos sus miedos y peores pesadillas en un tiempo determinado y concederse estar mal pensándolos. Esto provoca que, paradójicamente, cuanto más la persona se provoca estar mal, menos mal se pone, hasta llegar al punto de relajarse pensando en todo lo peor y en las peores situaciones. Se practica esta técnica adaptada a medida de las circunstancias y luego evolucionarla para que el sujeto pueda ponerla en práctica justo antes de la actuación. De esta forma logrará mirar al miedo a la cara, fortalecerse y coger coraje. Porque si sigue haciendo lo mismo que hacía (intentar no pensar que va a ir mal, o controlarse, etc) el miedo más le perseguirá y le seguirá atrapando.
- Declarar la fragilidad: le decimos a la persona que antes de hablar debe valorar su nivel de ansiedad y decidir cuándo empezar hablar, o bien si el nivel de ansiedad está demasiado alto también puede declarar la fragilidad. Por ejemplo uno podría declarar: “primero de todo quisiera decir que estoy realmente emocionado de estar hoy aquí. También disculparme de antemano si en algún momento de mi intervención pierdo el hilo de lo que quería decir, me notáis tembloroso o sudar pero es que últimamente no me encuentro demasiado bien”. El efecto que provoca esta indicación son varios. Uno de ellos es que la persona cuando se atreve a declarar la fragilidad, mientras lo dice se relaja y se siente tranquilo porque ya lo ha dicho y siente la comprensión de la audiencia. Porque cuando declaramos nuestra fragilidad deja de molestarnos y se convierte en nuestro punto de fuerza.
- Empezar el discurso hablando lentamente: decirte mentalmente que antes de hablar debes hacerlo lento e intentar escucharte ayuda en muchos sentidos. El principal es que el sujeto deja de prestar atención a sus síntomas ansiosos para intentar controlarlos, y la desplaza al ritmo de su voz. Esto provoca que los síntomas psicofisiológicos disminuyan. Es en un inicio como una estrategia de distracción. Además, neurológicamente ralentizar el habla también ayuda a que uno se auto-regule física y emocionalmente.
Es importante saber que no recomendamos seguir estas indicaciones sin el seguimiento de un psicólogo, concretamente un coach breve estratégico que las prescriba y pueda hacer un seguimiento. Así que animamos a todos aquellos que sufren por tener que afrontar estas situaciones que no duden en pedir ayuda. Porque recuerda que “si sigues haciendo lo mismo, obtendrás siempre los mismos resultados”.
Júlia Pascual
Psicóloga en Barcelona. Psicoterapeuta oficial del Centro de Terapia Breve Estratégica de Giorgio Nardone.