10 características de juguetes que no ayudan a tu hijo y el mejor juguete para él

mejor juguete para el niño

“Si le das a un niño cada vez menos complejidad, crece su interés, cultivando así los verdaderos poderes de la atención”.

En épocas navideñas solemos creer que cuantos más regalos más felices van a ser nuestros niños. Y con este tipo de creencias hay el riesgo de relacionar el mundo del juego infantil con el consumismo. Diferentes estudios demuestran que simplificar tanto el número como la complejidad de los juguetes de nuestros hijos, les permites volcar la atención sobre una cosa y sobre ellos mismos en lo que están haciendo. Cuando hay menos juguetes y son más simples, ayudamos al pequeño a que tenga más libertad de atender, participar y absorber. Les damos la libertad para poder construir su propio mundo imaginario y no el marcado por el consumismo. Los padres y madres que quieran que sus niños a través del juego puedan descubrir sus propias fantasías, intereses, es decir, lo que es propiamente genuino de ellos deben de saber deshacerse de ciertos juguetes. La posterior lista les va ayudar a seleccionar cuáles deben de tirar o guardar.

Las 10 características que te indican que un juguete carece de poder de permanencia

(lista extraída del libro Crianza con simplicidad de Kim John Payne):

  1. Juguetes rotos: los juegos nuevos o viejos rotos se deben de tirar. Si se quieren reparar, también se tienen que retirar hasta que esté arreglado.
  2. Los inapropiados para la edad del niño: no se recomienda que tu hijo acumule juguetes que no son acordes a su edad ni que siguiendo la moda del consumismo le regales alguno que no sea de su edad. Observarás que en el transcurso del tiempo los que se mantienen durante más años son los más sencillos y básicos.
  3. Juguetes que son conceptualmente fijos: hay muchos juguetes que son los típicos personajes detallados y plastificados de películas, dibujos o programas de televisión. Por ejemplo, una tortuga Ninja, un Spiderman, Darth Vader, Hannah Montana…. Y nos lleva a la pregunta ¿estamos celebrando la imaginación de Hollywood o la del niño?
  4. Juguetes que “hacen demasiado” y se rompen fácilmente: por ejemplo el cohete lunar explosivo que dispara flamas deja de funcionar porque acaban fallando mecánicamente. Al igual que otro juguetes “fijos, su propio concepto rígido sustituye la imaginación del niño en vez de estimularla.
  5. Los que son muy estimulantes: con muchas luces intermitentes, voces mecanizadas, velocidad y efectos de sonido llegan a estimular a niveles muy altos a tu hijo. Diseñados para entretener y excitarlos. Los estudios indican que generan estrés, hiperactividad, agresividad entre otras cosas someter continuamente a nuestros pequeños a dosis altas de estimulación. Como psicóloga infantil ayudo a muchos niños que padecen estos síntomas. Parte de mi intervención es centrarme en simplificarles su entorno vital, y sin duda, retirar este tipo de chismes es fundamental.
  6. Juguetes fastidiosos u ofensivos: el típico que suele ser el favorito del tío. Son tremendamente ruidosos o proyectan una actitud ofensiva o son feos. Deberíamos de considerar la belleza sensorial (normalmente hechos con materiales naturales) y estética de los elementos de juego que decides conservar en tu hogar.
  7. Los que aseguran que proporcionan una ventaja de desarrollo: aunque alguno sea estupendo ningún juguete hará que tu hijo sea más listo, creativo y sociable aunque lo asegure el fabricante. Los progenitores deben de saber que estas cualidades salen de dentro hacia fuera del niño, es algo intrínseco. Así que sabiendo esto deben de dejar de sentir presión en trabajar e insistir en cosas que acabaran desarrollando de forma natural. El juego no es una carrera de competición.
  8. Aquellos comprados bajo presión de la moda: los niños igual que los adultos algunas veces han sido víctimas de las tácticas del mercado del consumo. Es por ello que recomendamos limitar la cantidad de tiempo que los niños están expuestos a los anuncios publicitarios. Porque los juguetes de moda pierden el interés de forma muy rápida, puesto que la moda se encarga de sacar otra novedad en breve tiempo. También pensar ese niño que piensa que tener todos las cosas de la moda le hace pensar que es mejor que el otro, o ese niño que siente un dolor tremendo al no poder tener ese juguete tan famoso por la mayoría de compañeros.
  9. Los que inspiran al juego corrosivo: por ejemplo pistolas o armas. Los pequeños varones es verdad que jugarían a luchar con palos u otras cosas; pero no estoy de acuerdo en comprar juguetes que susciten a la violencia. Personalmente y con mis observaciones como psicóloga no tengo duda que los videojuegos, películas, dibujos que contienen violencia acaban provocando efectos negativos en el juego del niño y en las relaciones con los de su misma edad.
  10. Juguetes repetidos: recomiendo que intentes simplificar y reducir los ejemplares de juegos repetidos creando colecciones pequeñas, manejables y agradables. Tener demasiadas cosas repetidas propiciamos que no valoren, que no tomen atención y generamos vínculos superfluos.

El mejor juguete para tu hijo

Me gustaría finalizar este escrito nombrando el mejor de los juguetes para nuestros hijos. Para hacerlo me gustaría que vierais el siguiente video donde se muestra un experimento con niños y niñas que lo dicen bien clarito. Disfrutadlo AQUÍ

“Deja de regalar cosas materiales y regálale tu tiempo”

Júlia Pascual. Psicóloga en Barcelona. Psicoterapeuta oficial del Centro de Terapia Breve Estratégica de Giorgio Nardone.